Cuando se plantea una quedada con amigos, el lugar casi da lo mismo, porque la alegría del reencuentro, y las ganas de diversión están aseguradas. Pero claro, cuando además de amigos, vas acompañado de familia la cosa cambia, porque ya no solo piensas en tí, sino en tus hijos, ya que si ellos disfrutan, tu seguro que disfrutas, sino,….ya no se si tanto;) ¡ya me entendéis!

Leer más